Estoy enamorada

Hace poco menos de un año volví de África tras haber vivido en Burkina Faso y visitado Ghana y Níger. No ha habido día desde entonces que no piense en volver, no volver y volver. Más de 300 días pensando en ella, como si un hilo invisible nos hubiera unido para no separarnos nunca más. O, al menos, por el momento. Hay quienes lo llaman obsesión, yo lo llamo pasión. Son primas hermanas, pero son distintas. La obsesión te consume, la pasión te colma. La pasión lleva un ingrediente llamado locura. Y, aunque la palabra “loco/a” se utiliza como algo despectivo y negativo en nuestra sociedad, yo me quedé más tranquila cuando un amigo me consoló diciéndome que “hasta los locos merecen respeto”.

Volví de África subsahariana en junio (2015) y en septiembre me fui a vivir a Madrid (yo soy de Baza, un pueblo de Granada). En la capital española he estado seis meses trabajando en una tienda de ropa.

A Madrid me fui a buscar algo que no encontré. Y, tras este episodio, Madrid se ha convertido en la ciudad de los fantasmas. Me gustaba pasearla y respirar el aire cuando es soleado; cuando no quería saber de nadie, encerrarme en mí y leer sobre este continente hasta sentirme saciada. Imagínense si pienso en África que los ruidos que hacía mi frigorífico a veces me recordaban al sonido que hacen las gallinas que andan sueltas por los barrios populares africanos y otras veces a la llamada a la oración de las mezquitas. Igual tenía una mezquita y una gallina en el frigorífico y no supe encontrarlos.

Madrid ha sido inspiración que se iba por las cañerías al lavarme la cara o escupir la pasta de dientes por las mañanas y era recuperada en el metro donde, sin libreta alguna, volvía a perderse. Madrid, ciudad de esperanza y desesperanza, de alivio, persecución, de frío dentro de mí y fuera.

Tras este tiempo de abrigos, tengo que confesar que me vuelvo a África como periodista freelance, una vez más. A pesar de que cuando comento el presupuesto o las herramientas con las que cuento algunas personas respondan con un “estás loca” que me hace repensar la estrategia.

***

Una pregunta que me hacen a menudo es “¿Por qué África?” Pues la verdad que no lo sé, no sé responder de una manera sencilla y escueta, más allá de un evasivo “¿Y por qué no?”. Si de verdad quiero responder bien a esta pregunta mis motivos se estiran y empiezan a entrecruzarse unos con otros y mis argumentos a veces dejan de tener sentido o son incomprensibles para pasar a ser grandilocuentes, fantasiosos, extraños…

África. O mejor dicho, Áfricas. Por todo y por nada. Tiene/n sus defectos, ¿saben? ¿Pero es que no son ellos los que me enamoran? ¿Sería ella sin ellos? Que se vaya la luz y no sepas cómo narices harás para enviar el artículo al periódico que lo espera en media hora tiene su encanto –aunque no en el momento, en ese momento si ya sudabas, sudas de más, porque mosquea y porque conseguir parar un taxi que te lleve a un hotel con electricidad e Internet puede ser media hora o más-.

Una vez le pregunté a un amigo “¿Qué es el amor?”. En aquel momento yo estaba en Burkina Faso, en el comedor sin amueblar que entonces fue mi casa. Mi amigo me respondió, “no lo tengo muy claro… no creo que haya una definición lo suficientemente buena, pero si te digo que es ‘lo que tú sientes por África’, me parece que puedes entender lo que yo pienso que es el amor”. Estoy enamorada de África. Muero de amor. Pero, no pasa nada porque hay otra frase que me consuela. Ésta la escribió Charles Bukowski, un escritor que me cae muy mal pero que tiene sus puntos, y dice así: “encuentra lo que amas y deja que te mate”.

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Categorías: Uncategorized | 7 comentarios

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7 pensamientos en “Estoy enamorada

  1. Me gusta volverte a leer, pero más me gusta que estés enamorada… de África.
    Buen viaje, feliz estancia y buenos cuentos para Julia.
    Muacs!

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  2. Silvia

    Me ha encantado leerte. Algún día conoceré a tu enamorada África con la que sueño desde niña. Gracias y mucha suerte. Seguiré leyéndote 🙂

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  3. Sole

    Estar enamorada es como una enfermedad… eso canta Joan Manuel Serrat y yo se muy bien de lo que habla Serrat y de lo que hablas Maria. Estar enamorada de Africa, de Burkina no se puede explicar pero es un sentimiento que te llena de vida y te hace tener alas en el corazón.
    Vuelve pronto mi niña, hemos de patear unos cuantos dias juntas por estas calles llenas de buenas gentes que tanto amamos. ah¡¡¡ y tomarnos unas quantas Braquinas

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  4. Que bueno volver a leerte Maria!
    Y nunca me he alegrado tanto de compartir un amor!! 🙂
    Cuéntanos mas!

    Saludos

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  5. Pingback: Las cuatro ‘P’ del freelanceo en África | Cuentos para Julia

  6. Hoy empiezo a seguirte. Suerte en este retorno a África!

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  7. Estar enamorada es sentirte bien y esto te da la valentía de hacer y sí esto es locura!!! Bendita locura que genera felicidad. No hay muchos locos pero esto no quiere decir que no sean lo mejor. Me encantan tus historias

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